El mejor postre

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Es el postre por excelencia de la gastronomía de Formentera y uno de los platos que requiere más elaboración. El flaó es el resultado de la mezcla de diferentes ingredientes que a simple vista pueden resultar dispares, como el queso fresco y la hierbabuena, que le confieren ese sabor tan especial.

Antiguamente solo se elaboraba el flaó coincidiendo con la celebración de la Pascua, época en la que se daban los mejores quesos y por tanto había materia prima suficiente para poder confeccionar este postre.

Aparentemente la elaboración de un flaó no tiene más secreto que la combinación precisa de los diferentes ingredientes, queso fresco, huevos, anís, ralladura de limón, harina, azúcar, levadura y hierbabuena, pero la tradición y la costumbre familiar para realizarlo son también muy impor-tantes en el resultado final.

Todos los ingredientes son importantes, pero el que le da ese toque especial que lo hace tan diferente a otros postres es la hierbabuena, una planta que se utiliza tanto para el relleno como para la decoración del flaó cuando este ya está cocido. La hierbabuena debe ser muy fresca, recién cortada y solo deben utilizarse las hojas de la planta. Es decir, directamente del campo a la mesa. También es importante incluir la cantidad justa y conseguir una buena mezcla.

Además de los ingredientes y de la buena mano para elaborar la masa, es importante que este postre se cueza en horno de leña. El flaó se ofrece como postre en casi todos los restaurantes y cafeterías de Formentera, pero también puede adquirirse en las panaderías y pastelerías que lo preparan adecuadamente para que pueda ser transportado, resultando un magnífico regalo y recuerdo dulce para aquellos que lo adquieren cuando dejan la isla después de pasar sus vaca-ciones.

Bastante menos conocido que el flaó pero igual de delicioso son los denominados “pensats i fets”. Una clase de buñuelos que se elaboran cuando se celebra una fiesta o celebración familiar. La masa tradicional para la elaboración de los buñuelos se enriquece en este caso con patata y zumo de naranja, para darle un toque diferente. Estos buñuelos tienen forma de rosquilla y cuando están ya cocinados se cubren con azúcar y se sirven.

Otros dos postres que son también típicos de la isla, son las orelletes y la graixonera. Para elaborar las primeras se utiliza una pasta dulce frita y que se moldea dándole forma de oreja humana. De ahí el nombre con el que se las conoce. Es un dulce que puede adquirirse en panaderías y pastelerías y que no falta nunca en ninguna celebración que se precie.

La greixonera se elabora con ensaimadas resecas o en algunos casos con pan duro reblandecido en leche. Este es un postre muy popular que ofrecen todos los restaurantes de la isla, pero que también puede adquirirse en comercios de repostería y panadería.