Otras delícias Gastronómicas

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No podríamos concluir esta guía sin referirnos a varios elementos indispensables en la gastronomía de la isla, quizá menos conocidos que los anteriores pero que merece la pena dar a conocer y destacar.

El primero al que nos referiremos es la sal, concretamente la “Sal Líquida Natural de Formentera” un potenciador del sabor natural de los alimentos que se obtiene de las Salines de Formentera, hoy incluidas dentro de la declaración de Bienes Patrimonio de la Humanidad. Por ello el proceso de obtención de esta sal líquida se realiza respetando al máximo el espacio natural de ses salines. La sal se mineraliza pausadamente para que todos los minerales del agua del mar queden en ella y puedan después ofrecer numerosos beneficios para la salud. Es lo que se ha denominado “cultura de la sal saludable” y que se pretende transmitir a toda la población. Hay que tener en cuenta que las aguas de las que se extrae la sal son aguas marinas posidonicas, aguas vivas, ya que su valor orgánico y de biodisponibilidad de los minerales y oligoelementos que aporta al cuerpo humano es diez veces superior al de otros elementos de origen natural.

De esta manera, se ha recuperado una utilización de las Salines de Formentera que por un lado aporta salud y por otra contribuye a recuperar el patrimonio cultural e histórico que ha representado siempre la sal en Formentera.

Otra de las delicias gastronómicas de la isla son los higos o xereques, es decir, higos secados al sol y conservados con todas sus proteínas durante todo el año. Las higueras han formando parte siempre del paisaje natural de Formentera y han contribuido a realzarlo, ya que siguiendo una ancestral costumbre se elimina el brote principal de estos árboles para que las ramas crezcan a lo ancho ocupando una gran extensión. Quien no ha visto a lo largo de los caminos de la isla estos inmensos ejemplares, cuyas ramas se sujetan con palos, constituyendo en si mismas una espectacular obra de arte. Y una muestra de arte es sin duda el proceso que se realiza para conseguir que sus frutos, los higos, acaben secos y bien conservados y constituyan una auténtica delicia para el paladar.

Hasta ahora no se ha dado una comercialización de las xereques, pero en algunos establecimientos comerciales y en muchos bares y restaurantes aún se puede tener la fortuna de poder degustarlas.

Lo mismo ocurre con la miel que se elabora en Formentera. Tiene un color, un sabor y una textura especial y vale la pena probarla, al igual que las almendras, las hortalizas y las verduras, con ellas se hacen las tradicionales y variadas, por sus ingredientes, cocas de verdura, empanadas y cocarrois, que pueden encontrase en los establecimientos de la isla todos ellos productos naturales, auténticos y cultivados y producidos a la manera tradicional. En todos ellos esta la huella de la calma, el sol y la brisa que envuelven a Formentera. Solo queda descubrirlos.